Una página pensada para mujeres, compartiré artículos que puedan ser de edificación y provecho a tu vida; y por supuesto basados en la Escritura, la cual es la máxima fuente de sabiduría y consejo. Gaby de García
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lunes, 3 de abril de 2017

ERES EL DISEÑO PERFECTO DE DIOS

Hola de nuevo, estoy emocionada de poder compartir mi tercer artículo. Empezaré contándote un poco mi experiencia, desde pequeña me sentí poco agraciada. Sentía que todas mis compañeras eran bonitas y que yo era feísima, llegue a la adolescencia con ese mismo sentir y aún peor, pues la moda era tener una cinturita, pechos grandes y cara bonita, y yo no tenía nada de eso. Tenía mi autoestima por los suelos, y pensaba: nadie va a querer una chica fea como yo, eso me llevó a tomar decisiones erradas, con tal de ser aceptada y de no sentirme sola.

Ahora, cuando me veo al espejo, me veo hermosa, y no es para nada que mi físico haya cambiado, es mi corazón el que ha sido transformado. El gozarme en el Señor ha traído hermosura a mi rostro (Prov 15:13), porque hoy Cristo habita dentro de mi (Gál 2:20).

La belleza es un concepto relativo en la época actual, para unos algo es bonito y para otros no. Pero para nosotras las mujeres, hay un estándar de belleza que hemos adoptado, y si no encajas con ese patrón puedes sentirte frustrada. Aunque quizá nos cueste aceptarlo, envidiamos esos cuerpos de modelo que salen en las revistas, en las películas de Hollywood, en los desfiles de moda; queremos ser como ellas: altas, delgadas, de rostro fino, con las curvas perfectas …. queremos ser bellas según el concepto del mundo.

Pero, ¿qué es la verdadera belleza? En 1 Pedro 3: 3- 4 dice la Escritura: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”; aquí vemos como lo interno es de gran estima para Dios, él mira tu corazón. Tampoco es que debas descuidar tu apariencia externa y vestirte desaliñada, sino que debes entender cuál es la prioridad para Dios, debes vestir con modestia, de forma decente, si, pero más que eso, debes guardar tu corazón, debes cultivar la belleza incorruptible. Piensa en lo que dice Proverbios 31:30, la belleza física es vana, no es para siempre, un día se acabará, pero la mujer que teme al Señor en su corazón, disfrutará de las bendiciones celestiales por la eternidad.



Hemos escuchado tantas veces que la verdadera belleza está en el interior, y eso no nos consuela en ninguna forma. Y eso es porque queremos agradar al mundo, queremos ser alabadas por el mundo, subimos fotos con nuestra mejor pose para que nos digan lo lindas que estamos. Pero al único que debemos agradar es a Dios, y para él nuestra belleza está en nuestro temor y obediencia a su Palabra, lo que nos hacer hermosas es nuestra relación con Jesús.

Entonces, la verdadera belleza de una mujer se refleja en un rostro en el cual resplandece la gloria de Cristo. Cuando conoces al Señor, y entiendes que toda su obra es perfecta, amarás el diseño que él eligió para ti. Porque, si estás de acuerdo en que Dios te hizo, ¿verdad? (Sal 139:13), entonces, si no amas la forma como eres, significa que crees que Dios se equivocó al hacerte de tal o cual forma, pero ÉL no se equivoca, él te diseño de forma perfecta y eres hermosa, eres obra de sus manos (Sal 139:14). Quizá no te destaques por tu atractivo físico, quizá seas bajita y tengas "lonjitas" como yo, pero puedes irradiar una belleza interna que atrae y que solo puede explicarse porque Cristo habita dentro de ti.

Así que siéntete linda, siéntete hermosa, no te afanes en querer agradar al mundo, vive para agradar a Dios, sé la mujer virtuosa de Proverbios 31.

Te dejo un extracto de la mentira #7 titulada Las chicas hermosas valen más, del libro “Mentiras que las jóvenes creen y la verdad que las hace libres”, escrito por Nancy Lee DeMoss y Dannah Gresh: en ningún lugar las escrituras condenan la belleza física ni la expresión de ella. Lo que sí condena es que des atención excesiva a tu belleza exterior al tiempo que descuidas la belleza de tu corazón…. Quizá nunca logres aceptar por completo la manera como Dios te creó a menos que comprendas que debes pensar más en tu belleza interior que en tu apariencia exterior….. La medida de belleza exterior que establece el mundo es inalcanzable. La norma de belleza que Dios ha establecido puede lograrse simplemente pasando tiempo con Él y esa belleza interior te dará seguridad respecto a la apariencia que Él te ha dado.  


Oración: Señor, ayúdame a amar la forma en la que me diseñaste, porque tu obra es perfecta. Dame un corazón puro, un corazón limpio, que yo me vista de belleza incorruptible rindiéndome a tus propósitos, que pueda reflejar al mundo la hermosura de aquellos que te aman, que viva para agradarte solo a ti, que pinte mi boca con palabras edificantes y que mis ojos estén puestos en ti. En el nombre de Jesús, amén.