Una página pensada para mujeres, compartiré artículos que puedan ser de edificación y provecho a tu vida; y por supuesto basados en la Escritura, la cual es la máxima fuente de sabiduría y consejo. Gaby de García
RSS

viernes, 9 de junio de 2017

UN PADRE QUE NUNCA ABANDONA

Hola nuevamente, ya que en mi país nos encontramos próximos a celebrar el día del padre, pensé en escribir este artículo, enfocado más que todo a aquellos que por diversas razones no tenemos a nuestro padre terrenal con nosotros.

En mi caso particular, mi padre me abandonó y fuera de conocer su nombre porque está en mi partida de nacimiento, no sé nada sobre él, ni siquiera sé si aún vive. Y esta es la historia de muchos, mi madre se quedó con la responsabilidad de cuidarme y darme lo necesario.

Mayormente en mi infancia, sentí mucho la ausencia de mi padre, a pesar de eso nunca guardé rencor hacia él, quizá también porque mi mamá nunca me habló ni en bien ni en mal de mi padre. Muchas veces imaginé como hubiese sido mi vida al tenerle, y pensé que era injusto que haya crecido sin él. Mas, al conocer al Señor, mis ojos han sido abiertos a tantas verdades y quisiera compartirte algunas.

Primero, Dios es nuestro Padre Celestial, en quien encontramos refugio y consuelo (Sal 91:2), Él es nuestro proveedor (Fil 4:19), quien nos sustenta y alimenta (Mt 6:26), nuestro oportuno socorro (Heb 4:16); y Él es el ÚNICO que nunca te va a fallar (2 Tim 2:13) y nunca te desamparará (Heb 13:5).



Sabiendo eso, entenderás que cualquier persona en este mundo puede fallarte, tus padres, tus hijos, tu familia, tu esposo, tu mejor amigo, en algún momento alguien que amas te fallará. Y tú, si te examinas bien, te darás cuenta que tú también le has fallado a muchas personas, quizá a tus padres, a tus hijos, a tu familia, a tu esposo, a tu mejor amigo. Y ¿por qué?, bueno, porque todos estamos contaminados con el pecado, pecamos porque está en nuestra naturaleza, y aun cuando somos cristianos no estamos exentos de pecar, el pecado y el sufrimiento en el mundo se acabarán hasta que Jesús regrese y destruya para siempre al enemigo en el juicio final. Así que, tu padre no es perfecto, por eso te falló. Y ten presente que tú tampoco eres perfecta, y le fallas a tu Dios y Padre cada día. 

Segundo, como cristianos tenemos una gran responsabilidad, debemos luchar cada día contra el pecado que mora en nosotros, y ser pacientes con aquellos que aún no han venido a la luz. Si eres cristiana y tu padre te abandonó, como es mi caso, perdónale, no guardes rencor hacia él (Efesios 4:32); hónrale, no hables mal de él y respétale, aunque él no este contigo (Éxodo 20:12); ora por él, pide por su vida, para que haya arrepentimiento y Dios le conceda misericordia (Santiago 5:16); muestra al mundo el carácter de Cristo a través de tus actitudes, sé sal y luz a tu alrededor.

Hay casos que quizá no sean tan fáciles, pues hay padres que han dañado y/o abusado de sus hijos cruelmente, pero aún en esos casos tu única opción como hija de Dios es el perdón, busca ayuda en tu iglesia local para que por medio de la Palabra tus heridas puedan ir sanando y encuentres esa paz en tu corazón que tanto anhelas.

Tercero, el lugar del padre NO se puede reemplazar, Dios diseño a ambos padres con roles diferentes y una madre NO puede ser padre, como tampoco un padre puede ser madre. Dios establece que el marido es la cabeza de la mujer, así como Cristo es la cabeza de la iglesia (1 Corintios 11:3), es decir, Él creó al hombre para dirigir, cuidar y proveer para su familia, con amor, de la misma forma como hace Dios con nosotros. La mujer fue creada como ayuda idónea, debe sujetarse a su marido, afirmando su liderazgo, nosotras debemos reflejar la ayuda que Dios nos da cada día. El matrimonio es con toda razón un reflejo del amor de Dios por su Iglesia ante el mundo (Efesios 5:23-31). Este tema de los roles, en nuestra cultura es espinoso, y no voy a detenerme mucho en tratarlo, lo que si te diré es que es el orden que Dios ha establecido, y aún Cristo mismo, siendo Dios, se somete al Padre, ¿por qué no hemos de someternos nosotras?

Esos son los roles de padre y de madre, pero hay ocasiones en las que a uno de los padres le toca llevar a solas la responsabilidad del cuido, sustento y enseñanza de sus hijos, cosa que resulta casi imposible para un solo padre, normalmente el padre que se queda solo pasa su vida trabajando y no tiene tiempo de enseñar a sus hijos, de hecho, las estadísticas sobre los hijos que crecen sin uno de sus padres (o sin ambos) no son nada alentadoras. 

Entonces, aunque una madre cuide, provea y enseñe a sus hijos, ella NUNCA sustituirá al padre. El rol de una madre es hermoso, especial y ÚNICO, quizá a una mamá (como la mía) le haya tocado hacer las funciones que estaban destinadas para el padre, pero eso NO le hace padre. Digo esto, porque actualmente veo mucho pensamiento del tipo: soy madre y padre a la vez. Y eso no es así, o se es madre o se es padre, pero NO se puede ser ambos.

Finalmente, no se puede negar que la ausencia de un padre deja un vacío en nosotras, a veces tratamos de escudarnos diciendo que nuestro padre no nos hizo falta y que nunca lo necesitamos, pero eso no es cierto, claro que le necesitamos, y por alguna razón que no logramos entender nuestro padre nos dejó. Pero, no olvidemos que Dios tiene el control, él sabe porque las cosas sucedieron así, y aunque nos cueste entender, el haber crecido sin un padre fue el plan de Dios para nuestra vida, y sus planes son perfectos y de bien para los que le aman (Jer 29:11).

Así que, aunque tu padre no haya estado contigo y no hayas tenido una figura paterna en tu entorno, tienes un Padre celestial que te ama, esto ya lo dije al principio, pero es necesario repetirlo, TIENES UN PADRE QUE TE AMA Y NUNCA TE ABANDONARÁ NI DESAMPARARÁ.

PS: Papá, me gustaría que algún día leyeras esto, te agradezco por traerme a este mundo, en mi corazón solo hay amor para ti, no sé cuáles son las razones por las que me dejaste y quizá no pueda entenderlas, pero tú eres mi padre y te amo por eso. Es mi oración querido papá que Dios derrame su gracia en ti y tenga de ti misericordia.

Oración: Señor, gracias por ser un Padre amoroso, gracias por cuidarme, protegerme, sustentarme y amarme con amor eterno. Ayúdame a perdonar como tú me has perdonado, oh Señor, y que yo pueda confiar en que tus planes para mi vida son perfectos y de bien, que yo descanse en tus promesas y mi mirada esté puesta solo en ti. Amén.



jueves, 25 de mayo de 2017

EN NOMBRE DEL AMOR

 Recientemente hubo elecciones en Francia, y el presidente electo fue Emmanuel Macron, hasta ahí todo normal, pero luego, hubo una noticia viral sobre su vida amorosa, una “verdadera” historia de amor.

 Los títulos de la noticia me parecieron interesantes:
 - “La historia de amor de Macron y su profesora de francés”
- “Emmanuel Macron y Brigitte Trogneux, una historia de amor nada convencional”
- “Brigitte Macron, la profesora que lo dejó todo por un amor “imposible”
- “Trogneux, 64, Macron, 39. ¿Y qué?”
 - “La mujer de Macron: su profesora de francés 20 años mayor”

 La “increíble” historia cautivó mi atención y la leí. En resumen, Macron y ella se conocieron cuando él tenía quince y ella era su maestra (20 o 24 años mayor), ella ya estaba casada y con hijos, pero se enamoraron y unos diez años después se casaron, ella dejó a su familia. Ahora él es el presidente de Francia y ella la primera dama. He de confesarte que me pareció emocionante, y me dije: ellos verdaderamente se aman, que bonito.

 Días antes yo había leído un artículo titulado ¿Te casaste con la persona “indicada”? (recomendadísimo, te dejo el link abajo, para que lo leas), en el artículo el autor dice que en la pantalla se nos presentan historias románticas donde los protagonistas por alguna razón no están juntos y aunque se aman, por cosas del destino están “atados” a otra persona. Y poco a poco van pasando situaciones estratégicamente orquestadas para que odiemos a las parejas que tienen y veamos como “necesario” que luchen por su amor, que dejen a esas parejas o que incluso sean infieles en nombre del amor que se tienen. Cuando reflexioné sobre esto y mi “opinión” inicial sobre la historia de Macron, me di cuenta cuan empapada estoy del romanticismo según el mundo, nunca fui fanática de las telenovelas, pero en algún momento recuerdo que me gustaba verlas, y me gustaba que la pareja que se amaba terminará junta y feliz, que dejarán a sus parejas “malvadas” y lucharán contra viento y marea por su amor.

 Me di cuenta que aún en mi propia experiencia, he hecho cosas “en nombre del amor” que no tienen nada que ver con el amor que se define en la biblia ( 1 Co 13). Y es que muchas veces nos escudamos diciendo: hago esto por amor, no es tan malo. Pero ese “amor” es egoísta, es un amor que busca la felicidad propia.

 Ahora entiendo que cuando amas a alguien, respetarás a esa persona, no la llevarás a hacer algo que va en contra de los mandamientos de Dios. Personalmente no creo que este en el plan de Dios que ames a alguien que está casado, pero si sucede, si en verdad le amas, no le pedirás que deje a su pareja, no llevarás a esa persona a cometer adulterio, te alejarás porque vas a entender que el matrimonio es algo sagrado para Dios. Siguiendo con la historia de Macron, no es el punto de este artículo tratar la diferencia de edad, sino el hecho de que ella estaba casada y a algunos nos “parece bonito” que haya dejado a su esposo para vivir su sueño de amor, no nos detenemos a pensar que se destruyó algo tan sagrado como el matrimonio (Mc 10:9) para poder vivir ese sueño de amor. Pasa igual con las telenovelas y películas, nos alegramos que los protagonistas se divorcien de los “malos" o de los que ya no aman y se queden con el “verdadero amor”.

 Parece paradójico, pero “en nombre del amor” se dan muchos divorcios, creemos que nos casamos con la persona “equivocada” y buscamos enmendarlo, encontramos a alguien que nos ama, que nos valora, que nos satisface, que nos atiende como nuestra pareja ya no lo hace; no sé si logras darte cuenta, pero ese es un amor egoísta, buscamos que nos amen, que nos valoren, que nos satisfagan, que nos atiendan y eso no es amor, eso es buscar mi bien propio, es egoísmo puro. El verdadero amor pasa por alto la ofensa (1 Pe 4:8, Pr 10:12), no lleva registro de ellas. **Quiero detenerme un poco en este punto, porque habrá situaciones en las que en un matrimonio haya violencia física o psicológica, en este caso mi recomendación sería que busques ayuda en una iglesia local, pues cada caso es diferente, es posible que tu matrimonio pueda ser restaurado (es lo ideal), y es posible que no. Ten en cuenta que nunca el divorcio es una opción que agrade a Dios (Mal 2:16), pero, aun así, por la dureza de nuestros corazones el divorcio está permitido en ciertas circunstancias (Mt 5:32, 1 Cor 7:15), acércate a mujeres maduras en la fe que puedan ayudarte.**

 Y es que EL AMOR NO BUSCA LO SUYO (1 Co 13:5), esa es la frase más confrontante para mí de todo el capítulo de 1 Corintios 13. Cuando tú amas verdaderamente buscarás el bien de la otra persona, cuidarás su integridad. No buscarás satisfacer tus deseos, no buscarás “sentirte feliz” tú, no buscarás ganar, sino que buscarás la felicidad y el bien del otro, pero no felicidad ni bienestar de la manera que el mundo lo entiende. La verdadera felicidad y el verdadero bienestar se encuentran en Dios, en conocer, obedecer y temer su Palabra. Podremos amar verdaderamente solo cuando hayamos conocido a Dios (1 Jn 4:7).



 Ahora, quizá estés leyendo esto y te sientas juzgada, no es mi intención. Como mencioné anteriormente, yo hice cosas detestables “por amor”. Así que déjame decirte que hay esperanza para ti, Dios hace todo nuevo (2 Co 5:17), no importa si “en nombre del amor” destruiste un matrimonio, si fuiste infiel, si entregaste tu cuerpo, si mentiste a tus padres para escaparte con tu novio, en fin, hay tantas cosas que hacemos “por amor”, pero Dios es tan grande en misericordia que, si te arrepientes genuinamente, confiesas y abandonas tu pecado, Él es fiel y justo para perdonar (1 Jn 1:9).

 Amadas, vengamos a Cristo, vengamos a sus brazos amorosos, vivamos el verdadero amor, recuerda que hay más bienaventuranza en dar que en recibir (Hch 20:35), demos amor incondicional a nuestro prójimo, proclamemos el evangelio, oremos los unos por los otros, consolemos a los demás como nosotros hemos sido consolados (2 Co 1:4).

 Oración: Amado Jesús enséñanos a amar de la manera en que tú nos amas, ayúdanos a buscar el bien de los demás, a orar por ellos, a consolarlos, aun cuando no lo hagan con nosotros. Queremos ser cada día más como tú, pon en nosotros un corazón que abunde en amor. En tu nombre oramos, amén.

  ¿Te casaste con la persona “indicada”?

jueves, 4 de mayo de 2017

PERSIGUIENDO SUEÑOS Y METAS

Muchos de nosotros soñábamos en lo que queríamos ser de grandes, en mi niñez, yo quería ser astronauta. Más tarde, en mi adolescencia, yo quería ser cantante, científica o algo parecido, quería ser reconocida por mi trabajo, lograr grandes cosas. En la universidad, quería ser una profesional exitosa, luego quería ser maestra o empresaria. Esos son un poco de mis sueños, ha habido muchos más, siempre cambiantes dependiendo de la etapa en la que me encuentre.

Hoy, solo tengo una meta, solo un sueño, solo un objetivo: Jesús; quiero vivir alabando a mi Señor por la eternidad. Cuando conoces a Cristo, él y solo él es tu meta (Salmos 73:25). No es que este malo perseguir nuestros sueños y luchar por lo que queremos ser en la vida, yo aún sigo queriendo ser maestra y tener mi propia empresa, y si Dios me permite lograr esos objetivos quiero que sean para su gloria (1 Corintios 10:31). Pero no estoy afanada en que se cumplan, ni me sentiré fracasada si no se cumplen, ¿por qué? Porque tengo una meta mayor a la cual perseguir (Fil 3:14), y mientras voy corriendo a esa meta final, quiero ser conformada cada día a la imagen de Jesús, quiero proclamar su palabra, quiero contar sus maravillas, quiero vivir para su gloria.



Repito, no es pecado luchar por conseguir tus sueños y lograr tus metas, el pecado es cuando esos sueños o metas se vuelven un ídolo para ti, un ídolo es todo aquello en lo que basas tu felicidad, aquello que pones en primer lugar en tu vida, aquello a lo que le das prioridad por sobre Dios. Si no terminar tu carrera te hace sentir infeliz y fracasada, estás haciendo un ídolo de una carrera profesional, si no tener esposo o hijos te hace sentir sola y triste, estás haciendo de un esposo o hijos un ídolo.  El primer lugar en tu vida le corresponde solo a Dios, y solo en él debes basar tu felicidad.

Como cristianos no debemos perder de vista nuestro objetivo principal, en ocasiones podemos estar en una encrucijada y una decisión equivocada nos puede apartar del verdadero camino. Hace años conocí a una chica, su sueño siempre fue ser aeromoza, cuando yo la conocí ella estaba sirviendo en la iglesia, era una mujer entregada a Dios y a su obra; y de pronto le llego la oferta laboral que siempre había esperado, pero debía viajar constantemente y eso le impediría seguir sirviendo, ella tuvo que elegir entre cumplir su sueño o seguir en la obra de Dios.  Ella eligió lo mejor, y ver su experiencia me dejo una gran enseñanza, que nunca, jamás, cualquier sueño que tengamos debe estar por encima de lo más importante.

Te animo a examinar tus metas y sueños, pregúntate ¿para qué quiero lograr tal o cual cosa? ¿me aleja de Dios esa meta o sueño?, si quieres cumplir un sueño solo para satisfacer tus propios placeres y deleites egoístas; necesitas venir a la Palabra, ya que todo lo que hacemos debe ser para la gloria de Dios, nuestra mirada debe estar en las cosas de arriba (Mateo 6:33). Escoge la mejor parte y deja de afanarte por las cosas de este mundo (Lucas 10:41-42), no desesperes si no ves tus sueños cumplidos, descansa en el Señor, sus planes para tu vida son perfectos (Jeremías 29:11), aunque no sean como tú quieres. 

Oración: Señor amado, ayúdame a estar completa solo en ti, a no darle el primer lugar en mi vida a las cosas del mundo, que mis anhelos y sueños sean conforme a tu voluntad, que mi meta seas tú Jesús. Amén. 

lunes, 3 de abril de 2017

ERES EL DISEÑO PERFECTO DE DIOS

Hola de nuevo, estoy emocionada de poder compartir mi tercer artículo. Empezaré contándote un poco mi experiencia, desde pequeña me sentí poco agraciada. Sentía que todas mis compañeras eran bonitas y que yo era feísima, llegue a la adolescencia con ese mismo sentir y aún peor, pues la moda era tener una cinturita, pechos grandes y cara bonita, y yo no tenía nada de eso. Tenía mi autoestima por los suelos, y pensaba: nadie va a querer una chica fea como yo, eso me llevó a tomar decisiones erradas, con tal de ser aceptada y de no sentirme sola.

Ahora, cuando me veo al espejo, me veo hermosa, y no es para nada que mi físico haya cambiado, es mi corazón el que ha sido transformado. El gozarme en el Señor ha traído hermosura a mi rostro (Prov 15:13), porque hoy Cristo habita dentro de mi (Gál 2:20).

La belleza es un concepto relativo en la época actual, para unos algo es bonito y para otros no. Pero para nosotras las mujeres, hay un estándar de belleza que hemos adoptado, y si no encajas con ese patrón puedes sentirte frustrada. Aunque quizá nos cueste aceptarlo, envidiamos esos cuerpos de modelo que salen en las revistas, en las películas de Hollywood, en los desfiles de moda; queremos ser como ellas: altas, delgadas, de rostro fino, con las curvas perfectas …. queremos ser bellas según el concepto del mundo.

Pero, ¿qué es la verdadera belleza? En 1 Pedro 3: 3- 4 dice la Escritura: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”; aquí vemos como lo interno es de gran estima para Dios, él mira tu corazón. Tampoco es que debas descuidar tu apariencia externa y vestirte desaliñada, sino que debes entender cuál es la prioridad para Dios, debes vestir con modestia, de forma decente, si, pero más que eso, debes guardar tu corazón, debes cultivar la belleza incorruptible. Piensa en lo que dice Proverbios 31:30, la belleza física es vana, no es para siempre, un día se acabará, pero la mujer que teme al Señor en su corazón, disfrutará de las bendiciones celestiales por la eternidad.



Hemos escuchado tantas veces que la verdadera belleza está en el interior, y eso no nos consuela en ninguna forma. Y eso es porque queremos agradar al mundo, queremos ser alabadas por el mundo, subimos fotos con nuestra mejor pose para que nos digan lo lindas que estamos. Pero al único que debemos agradar es a Dios, y para él nuestra belleza está en nuestro temor y obediencia a su Palabra, lo que nos hacer hermosas es nuestra relación con Jesús.

Entonces, la verdadera belleza de una mujer se refleja en un rostro en el cual resplandece la gloria de Cristo. Cuando conoces al Señor, y entiendes que toda su obra es perfecta, amarás el diseño que él eligió para ti. Porque, si estás de acuerdo en que Dios te hizo, ¿verdad? (Sal 139:13), entonces, si no amas la forma como eres, significa que crees que Dios se equivocó al hacerte de tal o cual forma, pero ÉL no se equivoca, él te diseño de forma perfecta y eres hermosa, eres obra de sus manos (Sal 139:14). Quizá no te destaques por tu atractivo físico, quizá seas bajita y tengas "lonjitas" como yo, pero puedes irradiar una belleza interna que atrae y que solo puede explicarse porque Cristo habita dentro de ti.

Así que siéntete linda, siéntete hermosa, no te afanes en querer agradar al mundo, vive para agradar a Dios, sé la mujer virtuosa de Proverbios 31.

Te dejo un extracto de la mentira #7 titulada Las chicas hermosas valen más, del libro “Mentiras que las jóvenes creen y la verdad que las hace libres”, escrito por Nancy Lee DeMoss y Dannah Gresh: en ningún lugar las escrituras condenan la belleza física ni la expresión de ella. Lo que sí condena es que des atención excesiva a tu belleza exterior al tiempo que descuidas la belleza de tu corazón…. Quizá nunca logres aceptar por completo la manera como Dios te creó a menos que comprendas que debes pensar más en tu belleza interior que en tu apariencia exterior….. La medida de belleza exterior que establece el mundo es inalcanzable. La norma de belleza que Dios ha establecido puede lograrse simplemente pasando tiempo con Él y esa belleza interior te dará seguridad respecto a la apariencia que Él te ha dado.  


Oración: Señor, ayúdame a amar la forma en la que me diseñaste, porque tu obra es perfecta. Dame un corazón puro, un corazón limpio, que yo me vista de belleza incorruptible rindiéndome a tus propósitos, que pueda reflejar al mundo la hermosura de aquellos que te aman, que viva para agradarte solo a ti, que pinte mi boca con palabras edificantes y que mis ojos estén puestos en ti. En el nombre de Jesús, amén. 

martes, 28 de marzo de 2017

RECOPILACIÓN DE LETRAS DE CANCIONES CRISTIANAS DE SANA DOCTRINA

Hola de nuevo, en esta oportunidad te traigo una pequeña recopilación de canciones cristianas de sana doctrina, no es una lista cerrada, ni pretendo que se entienda que solo las que he puesto aquí sean de sana doctrina, estas son solo algunas que conozco, puedes hacerme sugerencias, la estaré actualizando. No son canciones de una iglesia o artista en particular, es una colección de canciones que he ido escuchando y filtrando según su contenido bíblico (si quieres descargar el archivo con las citas bíblicas como comentario, busca el enlace al lado izquierdo de mi blog). 

El cantarle a Dios es una forma de darle adoración, hay cánticos de alabanza, de lamento, de gratitud, etc. Los Salmos son una colección preciosa de cánticos a nuestro Dios, y a lo largo de toda la Escritura podemos encontrar porciones que podemos cantar. La Biblia es el filtro que debemos pasar a una canción para saber si su contenido es apropiado para adorar a Dios.

Lo que cantamos debe estar basado en verdades bíblicas, en la cruz, en el Evangelio, en Jesús. Actualmente hay muchas canciones que se supone son cristianas, pero ponen énfasis en nosotros mismos y no en darle la gloria al Rey. Hay mucho cántico del tipo: Dios me necesita, Dios es feliz por mí, la victoria está en mí, yo aquí, yo allá… demasiado “yo” y nada de gloria al único que la merece.  Nuestro canto debe darle gloria SOLO A EL, a nuestro Salvador.



Cuando empezaba la carrera de la fe, mi comunión con Dios era débil y yo no encontraba gozo en cantarle a Dios, me parecía que la música en la iglesia era aburrida, sin rima, sin melodía. Las pocas canciones cristianas que me gustaban era por su música pegajosa y movida, no ponía mucha atención a la letra. Ahora que he conocido al Señor y que soy nueva criatura, nace de mi corazón una melodía, un cántico nuevo a Dios por su obra maravillosa en mi vida, me encanta cantar la Palabra, cantar a Cristo (Col 3:16). Y en mi experiencia personal, a través del canto se me hace más fácil memorizarme la Escritura. 

Finalmente te recuerdo que el canto con nuestros labios, va de la mano con el canto que hacemos con nuestra vida. Puedes cantar hermoso y a todo pulmón, pero si tu vida no da testimonio de que eres nueva criatura, tu canto es vano.


Te dejo una cita de uno de los sermones de San Agustín: “Cantad con la voz y con el corazón, con la boca y con vuestra conducta: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Os preguntáis qué alabanzas hay que cantar de aquel a quien amáis? Porque, sin duda, queréis que vuestro canto tenga por tema a aquel a quien amáis. ¿Os preguntáis cuáles son las alabanzas que hay que cantar? Habéis oído: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Os preguntáis qué alabanzas? Resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. Su alabanza son los mismos que cantan. ¿Queréis alabar a Dios? Vivid de acuerdo con lo que pronuncian vuestros labios. Vosotros mismos seréis la mejor alabanza que podáis tributarle, si es buena vuestra conducta.

Descargar Recopilación de Canciones Cristianas

viernes, 24 de marzo de 2017

UNA RAZÓN PARA VIVIR

Este artículo no lo pensaba escribir aún, pero quizá algunas personas puedan estar sintiéndose así, sin ganas de seguir, sin fuerzas… si he de ser sincera, yo misma me he sentido así más de alguna vez.

Cuando era adolescente tuve muchas veces la idea de acabar con mi vida, y créeme que, de haber tenido las herramientas, lo hubiese hecho. Yo sentía que, si acababa con mi vida, la persona que me hacía daño lo lamentaría y ese cargo de conciencia sería su castigo. Aquí hay dos grandes pecados, un desprecio por la vida que es un hermoso regalo de Dios, Él nos formó y es nuestro dueño (Sal 139:13), solo Él tiene la potestad de decidir sobre su creación. Y el otro pecado que yo veo es la venganza, cuando nos sentimos lastimados nuestra primera reacción es de amargura, de castigar a quien nos hace daño, más la venganza solo le pertenece al Señor (Rom 12:19), nosotros estamos llamados a perdonar, a poner la otra mejilla, incluso debemos orar y amar a quien nos ultraja (Mt 5:38-46).

Al conocer al Señor, mi perspectiva cambió, ahora amo mi vida y deseo vivir para mi Señor, pero que fácil es decir eso cuando todo marcha sobre ruedas, cuando todo está bien. Pero vaya cosa…. me han visitado las pruebas, una tras otra, hay dolor en mi corazón y hay dolor físico, tengo personas que me apoyan y cuidan, como mi amado esposo, mi familia y amigos … pero, aun así, hay días en los que el dolor es tan fuerte que le pido a Dios que me llevé, que ya no quiero sentir más tristeza, ni dolor, no hay consuelo para mi en este mundo.

Entonces, te preguntarás ¿cómo sigo de pie? La respuesta es que su diestra me ha sostenido (Sal 63:8), solo en su palabra encuentro ese hermoso consuelo para seguir adelante. No hay motivo en este mundo para seguir viviendo, el mundo es un caos, y las personas que amas alguna vez se irán, nada en este lado del sol es para siempre. Así que, este mundo no puede darte un motivo para vivir. No quiero que me malentiendas, tampoco es que las cosas que Dios nos ha dado aquí no sean hermosas, pero nuestro deleite y nuestro motivo para seguir no debe estar en lo que perece. 

Nuestro único motivo para vivir es Jesús, aquel que fue llevado al matadero, angustiado y afligido, humillado, trasquilado, traspasado, azotado, burlado, golpeado (Isa 53:3-9) … Aquel, Aquel que dio su vida por ti y por mí. Y es que tanto amo Dios al mundo, que dio a su hijo (Jn 3:16) para que nosotros disfrutemos una salvación por gracia. Para Jesús no fue fácil, en su naturaleza humana, pasar por todo ese dolor, y no solo era un dolor físico, él sufrió y fue maldito (Gal 3:13) al llevar sobre si nuestros pecados. Él, siendo Dios clamó al Padre diciendo: ¿Eli, Eli, porqué me has abandonado? (Mar 15:34), pero todo lo soportó por amor a nosotros, Él vino a obedecer al Padre y a hacer su voluntad (Mt 26:39).

Ahora, cuando sientas que lo que te está pasando es tan doloroso, que ya no puedas más, cuando estés derrotada, herida, abandonada, afligida, humillada, etc. Por favor, mira a la cruz, mira a Jesús en el calvario, muriendo por ti. Jesús paso por el peor sufrimiento que alguien puede pasar, él sabe cómo te sientes, él ha pasado por ese valle de sombra de muerte por el que puedas estar pasando (Sal 23:4), descansa en sus brazos, echa toda tu ansiedad y tus cargas sobre él, porque Él tiene cuidado de ti (1 Pe 5:7). También te animo a buscar ayuda y consejería, otros cristianos pueden darte palabras de aliento y levantar tus manos.



Te dejo una pequeña porción del libro Cuando no deseo a Dios, de John Piper:
Santiago 1:12 dice: "Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman". La persona que recibirá la corona de la vida eterna es la persona que con éxito soporta la prueba; es decir, la persona que lucha por el gozo en el dolor, de la pérdida y obtiene la victoria sobre la incredulidad llena de odio, amargura y desánimo.

La Escritura dice que no se nos es dada prueba que no podamos resistir (1 Cor 10:13), por tanto, cobremos ánimos y sigamos batallando, no estamos solos, Jesús siempre está ahí y nos librará (Salmo 34:17-19), aunque a veces no lo podamos ver.


Oración: Señor Jesús, fortalece mi alma y mi fe en estos momentos de tribulación, clamo a ti porque estoy abatida, ayúdame a confiar en ti porque tus propósitos siempre son buenos y perfectos. Oro en tu nombre Santo, amén. 

martes, 21 de marzo de 2017

QUE ME QUEDES TÚ

Hola amadas, el título de esta publicación es por una canción de Shakira que se me vino a la mente mientras leía Habacuc 3:17-18. En mis tiempos de adolescente me encantaba la música de Shak y esa canción era de mis favoritas, habla de cómo puede dejar de existir todo el mundo para la chica que canta, pueden extinguirse las puestas de sol, suprimirse la tv y las películas, irse los amigos, contaminarse toda el agua del planeta, morirse hasta el último poeta etc. pero ella estará satisfecha si solo le queda la persona que ama, porque ella depende de él.

Cuando yo cantaba esa canción nunca reflexione sobre ella, me parecía tan linda, tan romántica. Y muchas veces eso decimos cuando estamos en una relación con un chico: puedo perderlo todo, pero si me quedas tú no hay problema, eso me basta.

Leyendo Habacuc, el escritor habla sobre que, aunque lo material falte, que no haya ovejas, ni frutos, ni higueras que florezcan, él se alegrará en el Señor.



¿Puedes ver el contraste entre la canción de Shak y la cita de Habacuc? Es casi lo mismo en esencia, pero cambia el sujeto que queremos que se quede. La canción de Shak es lo que el mundo canta y aún muchos cristianos cantamos (no literalmente claro, y no tengo nada contra Shak), llegamos a tener un ídolo al punto de decir: puedo perder a mi familia, pero no mi status, haré cualquier cosa por mantenerme donde estoy (aquí el ídolo es el status), o decimos no puedo vivir si mis amigos o sin mi novio (aquí los amigos o el novio son el ídolo); también decimos voy a aceptar esa nueva oferta de empleo porque tendré más dinero aunque tenga que dejar de servir (aquí el ídolo es el dinero), voy a irme ilegal a otro país porque aquí no hago nada y si me voy tendré más ingresos (aquí el ídolo es el dinero), no tengo tiempo de hacer mi devocional de 15 minutos, pero si paso 1 o más horas en las redes sociales (aquí tu ídolo son las redes sociales) … y podría seguir la lista, pero creo que ya captaste la idea.

Cualquier persona o cosa sobre la cual digamos que no podemos vivir sin ella, o que la pongamos por sobre Dios, esa cosa o persona es nuestro ídolo, es nuestro dios.

Este pasaje hermoso de la Escritura me llevo a reflexionar en que pueden faltarnos muchas cosas en esta vida, podemos estar abatidos, llenos de problemas, sin trabajo, sin salud, sin amigos, sin familia, sin dinero, nuestro país puede ser un caos, podemos estar al borde del abismo, incluso sin ganas de seguir.. pero Dios está ahí, Él es nuestra fortaleza en la tribulación (Salmo 37:39), si lo tenemos a Él no importa que no haya nada más, gocémonos en su Palabra y tengamos la seguridad que, aunque en esta vida haya aflicciones (Jn 16:33), Dios nos ha prometido Canaán, una tierra que fluye leche y miel, tierra donde no habrá más llanto, ni tristeza, ni dolor y estaremos para siempre adorando a nuestro Rey (Apo 21:4).

Finalmente te dejo una alabanza escrita por Horatio Spafford, después de una serie de tragedias (primero perdió a su hijo, luego le sobrevino una bancarrota financiera y finalmente perdió a sus 4 hijas); en su aflicción él escribió esta canción preciosa: Estoy bien, tengo paz, Gloria a Dios!!!

Letra del himno “Estoy bien, tengo paz, ¡gloria a Dios!”
De paz inundada mi senda este,
o cubra la mar de aflicción,
cualquiera que sea mi suerte diré:

Estoy bien tengo paz, ¡Gloria a Dios!
estoy bien, ¡Gloria a Dios!
tengo paz en mi ser, ¡Gloria a Dios!

Oh cuanto me gozo en su Salvación
fue pleno su Amor y perdón
clavó mi pecar en la cruz, lo olvidó
Gloria a Dios que su hijo envió

Estoy bien, ¡Gloria a Dios!
tengo paz en mi ser, ¡Gloria a Dios!

Mi fe tornarase feliz realidad
al irse en la niebla veloz,
desciende Jesús con su Gran Majestad,
aleluya estoy bien con mi Dios

Estoy bien, ¡Gloria a Dios!
tengo paz en mi ser, ¡Gloria a Dios!

Esto es lo que debemos cantar en el tiempo de angustia, no importa si perdemos todo, si viene la enfermedad, si los que amamos nos abandonan, estamos completos en Cristo, Él tiene el control y su voluntad es perfecta (Rom 12:2).

Te dejo estas preguntas reflexivas:
  • ¿Quién quieres que se quede en tu vida para siempre, aunque todo lo demás deje de existir
  • ¿Hay algo en esta vida sin lo cual no puedas vivir?
  • ¿De quién dependes para vivir?
  • ¿Quieres a Jesús o quieres las cosas del mundo?

Oración: Oh Señor, que lo pierda todo, pero que me quedes tú Jesús. Que no me sienta atraída por las cosas de este mundo, sino que mi mirada esté puesta solo en ti. ¡Que yo me goce en tu salvación!! Oro en tu nombre Santo, amén.