ERES EL DISEÑO PERFECTO DE DIOS
Hola de nuevo, estoy emocionada de poder compartir mi tercer
artículo. Empezaré contándote un poco mi experiencia, desde pequeña me sentí
poco agraciada. Sentía que todas mis compañeras eran bonitas y que yo era
feísima, llegue a la adolescencia con ese mismo sentir y aún peor, pues la moda
era tener una cinturita, pechos grandes y cara bonita, y yo no tenía nada de
eso. Tenía mi autoestima por los suelos, y pensaba: nadie va a querer una chica
fea como yo, eso me llevó a tomar decisiones erradas, con tal de ser aceptada y
de no sentirme sola.
Ahora, cuando me veo al espejo, me veo hermosa, y no es para
nada que mi físico haya cambiado, es mi corazón el que ha sido transformado. El
gozarme en el Señor ha traído hermosura a mi rostro (Prov 15:13), porque hoy
Cristo habita dentro de mi (Gál 2:20).
La belleza es un concepto relativo en la época actual, para
unos algo es bonito y para otros no. Pero para nosotras las mujeres, hay un
estándar de belleza que hemos adoptado, y si no encajas con ese patrón puedes
sentirte frustrada. Aunque quizá nos cueste aceptarlo, envidiamos esos cuerpos
de modelo que salen en las revistas, en las películas de Hollywood, en los
desfiles de moda; queremos ser como ellas: altas, delgadas, de rostro fino, con
las curvas perfectas …. queremos ser bellas según el concepto del mundo.
Pero, ¿qué es la verdadera belleza? En 1 Pedro 3: 3- 4 dice
la Escritura: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de
adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el
incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima
delante de Dios”; aquí vemos como lo interno es de gran estima para Dios, él
mira tu corazón. Tampoco es que debas descuidar tu apariencia externa y
vestirte desaliñada, sino que debes entender cuál es la prioridad para Dios,
debes vestir con modestia, de forma decente, si, pero más que eso, debes guardar tu
corazón, debes cultivar la belleza incorruptible. Piensa en lo que dice Proverbios 31:30, la belleza física es vana, no
es para siempre, un día se acabará, pero la mujer que teme al Señor en su
corazón, disfrutará de las bendiciones celestiales por la eternidad.
Hemos escuchado tantas veces que la verdadera belleza está
en el interior, y eso no nos consuela en ninguna forma. Y eso es porque
queremos agradar al mundo, queremos ser alabadas por el mundo, subimos fotos
con nuestra mejor pose para que nos digan lo lindas que estamos. Pero al único
que debemos agradar es a Dios, y para él nuestra belleza está en nuestro temor
y obediencia a su Palabra, lo que nos hacer hermosas es nuestra relación con
Jesús.
Entonces, la verdadera belleza de una mujer se refleja en un
rostro en el cual resplandece la gloria de Cristo. Cuando conoces al Señor, y
entiendes que toda su obra es perfecta, amarás el diseño que él eligió para ti.
Porque, si estás de acuerdo en que Dios te hizo, ¿verdad? (Sal 139:13),
entonces, si no amas la forma como eres, significa que crees que Dios se
equivocó al hacerte de tal o cual forma, pero ÉL no se equivoca, él te diseño
de forma perfecta y eres hermosa, eres obra de sus manos (Sal 139:14). Quizá no
te destaques por tu atractivo físico, quizá seas bajita y tengas "lonjitas" como yo, pero puedes irradiar una
belleza interna que atrae y que solo puede explicarse porque Cristo habita
dentro de ti.
Así que siéntete linda, siéntete hermosa, no te afanes en
querer agradar al mundo, vive para agradar a Dios, sé la mujer virtuosa de
Proverbios 31.
Te dejo un extracto de la mentira #7 titulada Las chicas
hermosas valen más, del libro “Mentiras que las jóvenes creen y la verdad que
las hace libres”, escrito por Nancy Lee DeMoss y Dannah Gresh: en ningún lugar
las escrituras condenan la belleza física ni la expresión de ella. Lo que sí
condena es que des atención excesiva a tu belleza exterior al tiempo que descuidas
la belleza de tu corazón…. Quizá nunca logres aceptar por completo la manera
como Dios te creó a menos que comprendas que debes pensar más en tu belleza
interior que en tu apariencia exterior….. La medida de belleza exterior que
establece el mundo es inalcanzable. La norma de belleza que Dios ha establecido
puede lograrse simplemente pasando tiempo con Él y esa belleza interior te dará
seguridad respecto a la apariencia que Él te ha dado.
Oración: Señor, ayúdame a amar la forma en la que me
diseñaste, porque tu obra es perfecta. Dame un corazón puro, un corazón limpio, que yo me vista de belleza incorruptible rindiéndome a tus propósitos, que pueda reflejar al mundo la hermosura de aquellos que te aman, que viva para agradarte solo a ti, que pinte mi boca con palabras edificantes y que mis ojos estén puestos en ti. En el nombre de Jesús, amén.


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